Una textura pensada para llamar la atención.
El acabado engomado cambia completamente la manera en la que percibimos una prenda y hace que la propia superficie se transforme en parte central del diseño.
Tiene una presencia visual más fuerte que las texturas tradicionales y funciona especialmente bien en piezas donde se busca salir de lo clásico.
En Luzel lo reservamos para esos diseños con carácter, diferentes al resto de la colección y pensados para quienes buscan una estética más marcada y protagonista.
